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lunes, 9 de diciembre de 2013

La purga de Moyes, crisis y Cabaye

¡Moyes los regala por Navidad!

El Manchester United es ese club que cuenta con Rooney y Van Persie en sus filas (como la temporada pasada), que tiene un entrenador escocés (como las últimas 27 temporadas) y que se arrastra por la clasificación de la Premier League tras disputarse las 15 primeras jornadas (no, eso no sucedía la pasada temporada).
Decir que "la sombra de Sir Alex Ferguson es demasiado alargada" suena a topicazo y no creo que sea lo más correcto. Fergie tampoco tuvo unos inicios fáciles en Old Trafford y todos sabemos -o al menos esperamos- que David Moyes también cuente con el tiempo y la confianza suficientes para enderezar el rumbo. Lo que nos preguntamos es cuando. Repasemos los males del United.


Portería y defensa. 

David de Gea por fin consiguió asentarse como un guardameta de primer nivel, lo que se le exigía desde que cambió el Calderón por el Teatro de los sueños. La línea defensiva, a pesar de sus lagunas ocasionales y de que ni Ferdinand ni Vidic son la sombra de lo que fueron, tiene un nivel aceptable. El único engranaje oxidado por el paso del tiempo es el lateral izquierdo. Evra lleva una temporada horrible, consumada con su nefasto partido ante el Newcastle United. Su relevo -Baines o Luke Shaw, e incluso se intentó la cesión de Fabio Coentrao in extremis- debió de llegar en el último verano. Veremos si le fichan algo al bueno de Moyes por Navidad.

Centro del campo.

Ni Thiago Alcántara, ni Ander Herrera, ni Yohan Cabaye. Marouane Fellaini. Encabronados de sobremanera con el belga, se fichó lo que no hacía falta. Pedir un sofá y que te traigan una lámpara, que diría Benítez. Después exprimiremos un poco más la comparación Fellaini-Cabaye y el qué se hizo mal.

Phil Jones demostró una vez más que reconvertir un central a centrocampista no siempre funciona. La baja de Carrick pesa y Cleverley se siente perdido sin él. Más tiempo perdido lleva Anderson, pero creo que ese asunto no tiene solución.
Aún con Ferguson en el banquillo, se fichó a Shinji Kagawa, buen mediapunta pero deficiente en la salida de balón. Y para colmo de males, donde el nipón podría disfrazarse de versión beta de Oliver Aton, es la misma zona de influencia de Rooney. Y si eliminas a Wayne de la ecuación, este equipo podría bajar perfectamente a Championship. Alejado ya de la vida del delantero, sus frecuentes bajadas a recibir el balón son lo único que oxigena a un pobre United. Su tremenda visión de juego y facilidad de enlazarlo son el compre y gane de un equipo que se desangra en términos de creatividad sin él.

Partido ante el Chelsea esta misma temporada. Rooney retrasa su posición para apoyar.

Delantera.

Adnan Januzaj podría ser bautizado como el primero de los Moyes Babes. La irrupción del belga ha sido la única noticia positiva en la temporada de los red devils. Eléctrico, dinámico, descarado y, en ocasiones, resolutivo. La nueva perla del United se ha asentado en la dinámica de la titularidad, incluso por delante de Nani -¡sí, ese que iba a ser el nuevo Cristiano!-.

Respecto al resto, la vida sigue como siempre: Van Persie marca la diferencia y tapa la multitud de carencias del equipo con su pegada, Welbeck sigue sin dar pie con bola, Chicharito sigue siendo el nuevo supersub pero no tiene nivel de titular, Ashley Young tiene el área como piscina particular, Valencia corre como pollo sin cabeza y Nani...bueno, es Nani. El otro chico nuevo del barrio, Wilfied Zaha, no empezó bien su etapa en Manchester: líos amorosos con la hija del míster. Pocas oportunidades para el ex-Palace que desembocan en una escasa participación. Conclusión: el día que Robin falta, los niños de Manchester lloran.

Van Persie y Januzaj llevan el peso ofensivo del United.

Recapitulemos ahora hasta este pasado fin de semana. Manchester United y Newcastle se enfrentaban en Old Trafford. Cabaye, al que Las urracas estaban dispuestos a dejar salir previo pago de 15 millones, anotaba el gol de la victoria (0-1). Los red devils (22 puntos) a 13 del líder -Arsenal- y solo 9 por encima del equipo que marca el descenso, el Fulham. Mientras la medular del United adolece un cerebro, Cabaye -el cual encaja en el rol- te da otro dolor de cabeza. Y Fellaini -que no se adapta ni con calzador- está más pendiente del móvil que del partido. What happens, David?

Fellaini 0-1 Cabaye.
Juan Carlos Mateos del Amo (@juancarlosm_11)

martes, 23 de abril de 2013

La decimotercera sinfonía de Ferguson

La consecución anoche del vigésimo título liguero del Manchester United (7 First Division y 13 Premier League, todas bajo la batuta de Sir Alex Ferguson) vino precedida de una demostración de buen fútbol, con un juego directo buscando cerrar pronto el partido y dar carpetazo a la liga. Su última víctima fue un Aston Villa muy permisivo atrás, al que Van Persie difuminó en el Teatro de los Sueños en la primera mitad con un soberbio hat-trick.


Y es que gran parte del éxito de esta Premier League recae sobre la figura del holandés. Sin menospreciar a un enorme De Gea, una defensa que ha rendido a altísimo nivel o al doble pivote Carrick-Cleverley que, con la ayuda del incombustible Ryan Giggs, tantos partidos ha dominado, la llegada del holandés a Old Trafford ha repercutido en el éxito de los pupilos de Fergie. Y no solo a nivel de cifras goleadoras, su importancia va mucho más allá de eso.

En primer lugar, y puede que más aparentemente en la sombra, la decisión del holandés hizo mella en el otro equipo de la ciudad y campeón la temporada pasada: el Manchester City. Bien es sabido que los citiziens tenían al holandés como petición prioritaria de Roberto Mancini, pero Robin no se dejó engatusar por los "petrodólares" y acabó siendo un red devil.

El otro punto a destacar es una variante táctica muy interesante que afecta a otro de los puntales de este equipo: Wayne Rooney. Con Van Persie en la plantilla, se liberaba a jugadores con mucha movilidad como Rooney o Welbeck, pasando de  la punta de ataque a jugar detrás del delantero o cayendo a banda izquierda, respectivamente. 

Y es que en el último partido disputado frente al Aston Villa, Ferguson nos deleitó con la enésima capacidad de Wayne Rooney: ocupó el centro del campo junto a Carrick, llevando la manija del partido. Si bien con la selección inglesa se intuía la capacidad de Rooney de bajar al centro del campo a recibir e hilvanar la jugada con el hombre más adelantado, ayer pudimos presenciar esto mismo llevado a su máxima expresión.

Rooney enviando la pelota a Valencia en el 1-0.

Con la movilidad ofrecida por otro de los grandes fichajes de este curso como es el del japonés Shinji Kagawa, Rooney puede dedicarse a distribuir balones en el medio, ya sea en corto o buscando al compañero en largo, avalado por su extraordinaria visión y preciso golpeo del balón. Fruto de estos envíos en largo nacieron los dos primeros goles del United, pases precisos y medidos de un jugador que, liberado de tener que ser el referente ofensivo del equipo, nos descubre que su abanico de posibilidades puede ampliarse todavía hasta límites insospechados.

Rooney asiste a Van Persie en el 2-0.
Tal vez sin ser el equipo más fuerte (los refuerzos del Chelsea y la nómina de figuras del City podían hacer dudar del United), Ferguson ha conseguido alzarse con otro éxito que sumar a su palmarés. Con una apuesta por el juego directo, demostrada a lo largo de toda la temporada, el fútbol inglés vuelve a postrarse ante el equipo de Sir Alex, que nos ha premiado con un año más de sus sorprendentes y discutidas variaciones tácticas. Y es que al final, de una manera u otra, siempre funcionan.

sábado, 13 de abril de 2013

El diablo rojo noruego.


Estamos acostumbrados a tildar de leyendas a jugadores que, durante su estancia en un club, rompen récords, lanzan al equipo a nivel de títulos o dan detalles de su calidad cada partido. Pero en realidad las verdaderas leyendas nacen y viven de mucho más que eso, y lo hacen de cosas más importantes. Viven del amor y la fidelidad a unos colores, de la entrega a una camiseta y de la comunión con la grada. Estas características son las que reunía nuestro protagonista de hoy, Ole Gunnar Solskjær.


Ole nació en Kristiansund, Noruega, el 26 de febrero de 1973. Desarrolló los primeros años de su carrera en dos clubes noruegos, antes de recalar en el todopoderoso Manchester United.

En las 11 temporadas (1996-2007) en las que Solskjær defendió el escudo del equipo de Old Trafford nunca se erigió como titular indiscutible, sino que alternaba titularidad con banquillo. Y en ese contexto, sentado en la banca esperando oportunidades, nació su leyenda: la leyenda del super-sub. Se decía que no había partido en el que, saliendo desde el banquillo, Ole Gunnar Solskjær no marcase. No era un jugador  técnico, pero sí reunía las condiciones idóneas para ser un killer: dominio de ambas piernas y de la cabeza. Pero su cualidades más importantes eran sin duda su inteligencia, actitud y concentración.
Como reconoció Sir Alex Ferguson "tiene mentalidad de entrenador. Durante los partidos analiza a los rivales, busca sus puntos débiles. Eso le da luego ventaja". El asesino con cara de niño, como le conocían, consiguió anotar 29 goles en los 150 partidos que partió como suplente. Para el recuerdo quedan los cuatro goles que le endosó al Nottingham Forest en tan solo 12 minutos.


Solskjær celebrando el gol de la victoria.
Pero el momento más memorable de su carrera llegó en la final de la Liga de Campeones de 1999, disputada en el Camp Nou, en la que el Manchester United se medía con el Bayern de Múnich. Los alemanes se adelantaron con un tempranero gol de Mario Basler y dominaron durante todo el encuentro, pero no consiguieron ampliar su ventaja. Un United inoperante en ataque, que casi no generó peligro a lo largo del encuentro, suscitó que Ferguson realizase dos cambios, claves a la postre: dio entrada a Teddy Sheringham (67') y Solskjær (81'). Ambos cambiarían el rumbo de la contienda, consiguiendo el primero el tanto del empate en el minuto 91 y asistiendo a nuestro protagonista en el 93' para que el United se erigiese como rey de Europa. La cara de incredulidad de los jugadores del Bayern lo resumía todo. Solskjær les había arrebatado en un instante lo que habían merecido con creces durante 90 minutos.





A partir de 2004 sus apariciones fueron mucho más escasas debido a una grave lesión de rodilla. Hasta su retirada en 2007 no llegó a superar la decena de partidos disputados. Pero para entonces ya no era un jugador más. Era leyenda e historia viva de Old Trafford. Otros jugadores se habrían marchado a otro club ante tan pocas oportunidades, él asumió su rol y dio siempre el máximo. El fútbol le recompensó con el recuerdo que se tendrá de él y de su gol en esa final de 1999.





Actualmente es el entrenador del Molde FK noruego, club desde el que dio el salto a la Premier League. Ferguson ha reiterado en varias ocasiones que él sería su sustituto en el banquillo del Teatro de los sueños. Quién sabe, tal vez su leyenda con el United no esté del todo escrita.








miércoles, 5 de septiembre de 2012

Mirando al pasado: George Best.


Excelente como futbolista, problemático en el ámbito privado. Así podemos resumir la figura de George Best, sin duda alguna, el mejor jugador nor-irlandés de la historia.

Extremo menudo y rápido, técnicamente bien dotado, vio truncada su exitosa carrera por sus problemas con el alcohol, que terminó por llevárselo en 2005. 

George Best debutó en 1963 con la elástica del Manchester United, formando la conocida como Santísima Trinidad junto a Denis Law y Bobby Charlton. Con los red devils jugó hasta 1974 y ganó dos ligas y una Copa de Europa, la cual celebró junto a John Lennon y Yoko Ono en vez de hacerlo con sus compañeros de equipo, ganándose el apodo de El quinto Beatle. A nivel individual, fue galardonado con un Balón de Oro y un Balón de Bronce.

Tras su etapa en Manchester, fichó por el Fulham, donde solo permaneció una temporada. Hasta su retirada, en 1984, jugó en pequeños equipos de Escocia, Irlanda y Estados Unidos.

Siempre se tomó su alcoholismo y su gusto por las mujeres con el típico humor inglés que le caracterizaba, dejando frases para el recuerdo. Aquí van algunas de ellas:

- "Tenía una casa en la costa, pero para llegar a ella había que pasar por un bar. Nunca llegué a ver el mar".
- "Cada vez que entro a un sitio, hay 70 personas para invitarme a beber, y yo no sé decir que no".
- "En 1969 dejé las mujeres y el alcohol. Fueron los 20 peores minutos de mi vida".
- "Me gasté la mayor parte de mi fortuna en alcohol, mujeres y coches deportivos. El resto lo desperdicié".
- "Nunca salía por la mañana con la intención de emborracharme, simplemente sucedía".
- "No la pega con la izquierda, no cabecea, no defiende y marca pocos goles. Aparte de eso, está bien". (Opinando sobre David Beckham).

Pero a pesar de su faceta problemática, en su recta final nos regaló una frase que demostraba su amor e implicación por el fútbol: "Remember me for my football".

Su mala cabeza y el no haber cosechado éxitos con su selección (cuando Irlanda del Norte se clasificó para el Mundial de España'82, Best contaba ya con 36 años, con lo cual no participó) nos impide hablar de George Best como uno de los mejores jugadores de toda la historia.





martes, 21 de agosto de 2012

1ª Jornada Premier League.

Van Persie al finalizar el partido.
Ayer concluyó la primera jornada de la Premier League con el partido que enfrentó al Manchester United con el Everton en Goodison Park. Todas las miradas estaban puestas en el equipo de Sir Alex Ferguson y en su reciente incorporación, Robin Van Persie (empezó en el banquillo y salió en la segunda parte). Pero el United, al igual que el año pasado, decepcionó con un juego lento y previsible y pese a la gran actuación de David de Gea, que evitó una goleada, sucumbió ante el tanto que consiguió Fellaini (el mejor del partido) a la salida de un corner.

Con Valencia de lateral derecho y Carrick de central, Ferguson confió el centro del campo (el gran problema del United) a Scholes y Cleverley, con Nani y Kagawa (otra de las grandes esperanzas del Man.Utd.) en las bandas y Rooney y Welbeck en punta. El Everton planteó la contienda con un 4-5-1, sólo con Jelavic en punta y con mucha presencia ofensiva de Osman y Fellaini, los cuales dominaron el partido y crearon junto con Pienaar las mejores ocasiones del partido para el Everton. Victoria justa del Everton ante un mal United que llevaba sin perder el primer partido de la Premier 8 años.

Victorias de City y Chelsea y descalabro del Liverpool.

El Chelsea comenzó la Premier con una victoria ante el Wigan del español Roberto Martínez, con una gran actuación de Eden Hazard, que asistió a Ivanovic en una subida del lateral diestro y que supuso el primer gol del partido, mientras que 4 minutos más tarde fue derribado en el área por el ex del Mallorca Iván Ramis. Frank Lampard se encargó de convertir la pena máxima en el segundo de la tarde. Por parte del Wigan, el mejor fue Victor Moses (se especula que puede fichar por el Chelsea), muy incisivo por las bandas. Koné, ex-delantero del Levante, ingresó en el terreno de juego en la segunda parte y solo dispuso de un remate de cabeza a la salida de un corner que se marchó bastante desviado.

Lesión del Kun.
El Manchester City consiguió imponerse por 3-2 ante el recién ascendido Southampton, que llegó a ir por delante en el marcador. El partido empezó mal para los de Roberto Mancini, ya que el Kun Agüero se lesionó de la rodilla (el propio Agüero desmintió en su cuenta de Twitter que tuviese rotura de ligamentos, pero todavía no se conoce el parte oficial del equipo) y tuvo que retirarse en camilla en el minuto 11. En su lugar entró el bosnio Dzeko. Pero el City tenia otro argentino en la cancha, Carlos Tevez, y en una acción de éste el árbitro decretó penalti. Silva fue el encargado de lanzarlo, pero su pésimo chut lo atrapó el portero. Antes de llegar al descanso, Nasri asistió majestuosamente a Tevez y el Apache no perdonó. En la segunda mitad se produjo la sublevación del Southampton, con goles de Lambert y Davis, los cuales daban la vuelta al partido. Pero apareció la figura de Dzeko, que aprovechó un balón suelto para instaurar el 2-2 en el marcador. En el minuto 79, Nasri completó su buen partido con el gol de la victoria para los citiziens.
Celebración de Nasri tras el 3-2.

El nuevo Liverpool de Brendan Rodgers no comenzó con buen pie su andadura, tras perder 3-0 en casa del West Brom. Con diez jugadores desde el minuto 58 por la expulsión de Agger, el Liverpool sucumbió ante los goles de Gera, Odemwingie y Lukaku. Rodgers, contratado este verano tras su buena labor al frente del Swansea, se enfrenta en las próximas jornadas al Arsenal y al Manchester City. El nuevo estilo que pretende instaurar dependerá en gran medida de la adaptación al juego de Allen, ex-pupilo suyo el año pasado en el Swansea. También hay muchas esperanzas depositadas en el delantero Borini, fichado de la Roma. Un centrocampista creativo y un delantero rápido en detrimento de Charlie Adam (de corte más defensivo) y Andy Carroll (delantero "tanque", incompatible con la idea futbolística de Rodgers). En el caso del delantero, se habló de una cesión al West Ham, la cual no llegó a concretarse. Nuevos aires soplan en Anfield Road.

Cazorla mueve al Arsenal, derrota del Tottenham y doblete de Michu.

En el resto de partidos, el Arsenal de Cazorla empató contra el Sunderland, lo que supuso el debut oficial del asturiano y que fue el mejor de un gris Arsenal. Los gunners partieron con Lukas Podolski en la primera parte como referencia arriba, pero en la segunda mitad ingresó al terreno de juego Giroud (máximo goleador de la Liga 1 francesa el año pasado), el cual tampoco consiguió perforar las redes de los black cats.

El Tottenham perdió en St.James Park 2-1 frente al Newcastle. Mientras se decide el futuro de Luka Modric y a la espera de la posible llegada de Moutinho y de un delantero, el conjunto de André Villas-Boas    acabó sucumbiendo con goles de Demba Ba y de Hatem Ben Arfa por parte de los magpies, que hicieron inútil el gol de Defoe.

El ex-rayista Michu se estrenó en la Premier con un doblete, en la victoria de su equipo, el Swansea, por 0-5 frente al Queens Park Rangers. El Swansea se coloca líder de la Premier League, empatado con el Fulham, que también le endosó una manita al Norwich City.

Michu celebra uno de sus dos goles.
En los dos partidos restantes, el West Ham United se impuso al Aston Villa en el regreso de los hammers a la Premier y el Stoke City firmó un empate a uno frente al Reading, el cual igualó la contienda en el minuto 90 con un gol de penalti transformado por Le Fondre.